sábado, 31 de enero de 2015

Nuevo ciclo de charlas: Herramientas para el Debate

Este lunes, a las 19, inauguramos en nuestro local de Florida (Caseros 222) el ciclo de charlas Herramientas para el Debate.

El objetivo de este ciclo es interiorizar a las vecinas y a los vecinos en los temas de la coyuntura política, y abrir el debate sobre los mismos.

Disolución de la SI y creación de la AFI, la charla del primer encuentro del ciclo, pondrá en evidencia el poder que concentra la Secretaría de Inteligencia (ex SIDE), y las diferencias que hacen de la Agencia Federal de Inteligencia un órgano de la democracia.

Cristina dio un paso fundamental en el aseguramiento del orden institucional y es determinante reconocer la dimensión del mismo.

¡Las y los esperamos!

martes, 27 de enero de 2015

Macha: “La reforma del sistema de inteligencia es un hito en la historia de la democracia”

27.01.2015 |

Macha: “La reforma del sistema de inteligencia es un hito en la historia de la democracia”

La senadora provincial por Nuevo Encuentro, Mónica Macha, consideró que “la reforma del sistema de inteligencia que anunció Cristina Fernández de Kirchner es un hito en la historia de la democracia argentina. Sin dudas, marca un antes y después en cuanto a los servicios de inteligencia”.

Ayer, la Presidenta anunció la disolución de la ex SIDE y la creación de una nueva Agencia Federal de Inteligencia, en este sentido la Senadora sabbatellista enfatizó: “Cristina nos muestra, una vez más, el coraje que este gobierno tuvo y tiene frente a las presiones y amenazas de los grupos de poder concentrado, corporativo y camuflado que operan en las sombras de las instituciones". "La impunidad en el caso AMIA, tanto en la causa del atentado como en la de su encubrimiento, y ahora la muerte del fiscal Nisman, son puntas de un iceberg de relaciones espurias entre operadores del sistema judicial y el sistema de inteligencia”, opinó la legisladora sabbatellista y agregó: “Está claro que es el gobierno nacional quien tiene mayor voluntad política para esclarecer el caso AMIA poniendo a disposición de la Justicia todos los elementos y recursos necesarios para llegar a la verdad”.

Mónica Macha, que se desempeña como presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Senado bonaerense, sostuvo que: “Los anuncios de CFK de ayer contestan a la impunidad, las operaciones y el encubrimiento con más democracia, más institucionalidad y más transparencia”.

Consultada sobre la reforma del sistema de inteligencia enviada al Congreso, la legisladora kirchnerista manifestó que “las características del nuevo sistema de inteligencia responden a una necesidad fundamental para una gestión democrática de la seguridad nacional. La propuesta de creación de la Agencia Federal de Inteligencia apunta a fortalecer los mecanismos de control haciendo más transparente el funcionamiento del sistema de inteligencia y desconcentrando competencias entre el Poder Ejecutivo y el Ministerio Público Fiscal”.

Por último, Macha enfatizó: “Nos sentimos profundamente representados por la iniciativa de la Presidenta ya que constituye un paso histórico en la transformación de las instituciones del Estado democrático argentino con fuertes efectos en materia de seguridad y Derechos Humanos".

Sabbatella: “Cristina no especula y va hasta el hueso”

27.01.2015 | Nacional

Sabbatella: “Cristina no especula y va hasta el hueso”

“Cristina demuestra una vez más que no solo es la presidenta que conduce con capacidad y entereza la Nación, sino que es la dirigente con más coraje e iniciativa del país; que va al hueso y no especula en la toma de las decisiones que el Pueblo y la Patria necesitan”, consideró Martín Sabbatella y agregó que:“Si alguien es capaz de llevar adelante una reforma a fondo como la anunciada ayer, esa es Cristina, a la que nunca le tembló el pulso a la hora de enfrentar a quienes históricamente condicionaron la Democracia”.
“En contraste a esta actitud firme de nuestra presidenta, llena de vergüenza ver a dirigentes opositores desfilando ante las cámaras de televisión para apurar su rechazo a un proyecto que aún no ingresó al Congreso de la Nación”, opinó el referente nacional del frente Nuevo Encuentro y agregó:“Estos legisladores asumen que su rol en la historia del país es la defensa de los intereses minoritarios; la defensa de esa trama judicial, mediática y de espionaje clandestino destinada a consagrar los privilegios de unos pocos. Lejos de apostar a la Verdad y a la Justicia, apuestan a mantener la trama oscura de intereses corporativos que sobrevivió a más de tres décadas de Democracia. Posiblemente, porque vienen siendo de algún modo beneficiarios de esas estructuras clandestinas de Inteligencia”.

Finalmente, Sabbatella señaló que “los futuros gobiernos y las nuevas generaciones tendrán un área de Inteligencia democratizada, lo que constituye una condición fundamental para un país más justo, más seguro y con mayores garantías para todos y todas”. “Es un orgullo ser parte de un Gobierno que no descansa y que hasta el último día de mandato se ocupará de seguir transformando”, concluyó.

Grana: “Tenemos una Presidenta con coraje que enfrenta a las mafias y corporaciones”

27.01.2015 |

Grana: “Tenemos una Presidenta con coraje que enfrenta a las mafias y corporaciones”

El titular del bloque de legisladores de Nuevo Encuentro en la provincia de Buenos Aires, Adrián Grana consideró que el anuncio de disolución de la ex SIDE y creación de la Agencia Federal de Inteligencia que realizó ayer la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, "constituye un valiente y valiosísimo aporte para democratizar aún más nuestras instituciones y nuestras vidas".

El diputado sabbatellista aseguró que con esta determinación "otra vez nuestra compañera Presidenta marca el camino de cómo se defiende la democracia y al conjunto del pueblo argentino: con coraje y pasión, gobernando a favor del pueblo". "Su decisión de crear una Agencia Federal de Inteligencia constituye un valiente y valiosísimo aporte para democratizar aún más nuestras instituciones y nuestras vidas”, señaló Grana.

"Con una Presidenta como Cristina Fernández de Kirchner, nuestro pueblo tiene una conductora con el coraje necesario para enfrentar a las mafias que se enquistaron en el Estado y a las corporaciones que durante décadas intentaron sojuzgar a las y los argentinos. Eso quedó demostrado con el anuncio que desmantela la Secretaría de Inteligencia y crea una Agencia a través de un proyecto de Ley", explicó el diputado Grana.

Por último, el dirigente de Nuevo Encuentro opinó que "cada vez queda más claro que todo lo referido al caso Nisman constituye una operación para desestabilizar a la Presidenta y así dar un golpe mediático-judicial".

Otra reforma profunda que consolidará aún más nuestra Democracia

27.01.2015 |

Otra reforma profunda que consolidará aún más nuestra Democracia

La Mesa nacional del frente NUEVO ENCUENTRO hace público su absoluto respaldo al proyecto de reforma integral de las áreas de Inteligencia, anunciado ayer por nuestra presidenta Cristina Fernández de Kirchner, e invita al conjunto de las fuerzas políticas a acompañar esta iniciativa que significa un paso indispensable en la profundización y consolidación de nuestra Democracia. Como integrantes del proyecto nacional y popular conducido por Cristina, la decisión nos llena de orgullo y nos impulsa, una vez más, a volcar nuestro compromiso militante, nuestras representaciones legislativas y nuestra experiencia en políticas públicas, para que este cambio redunde en un mejor funcionamiento de la justicia y la seguridad en Argentina.

La lamentable muerte del fiscal Alberto Nisman -que debe ser esclarecida a través de un accionar judicial serio y sin condicionamientos- volvió a poner en evidencia que durante estas tres décadas de recuperación democrática sobrevivió y se desarrolló en paralelo a las instituciones del Estado, una trama compleja y corrupta que utilizó sus facultades y excedió su marco legal con el objetivo de desarrollar acciones “paracriminales”, en beneficio propio y de terceros privados. La estructura de Inteligencia del Estado no sólo ha sido ineficiente en el desempeño de sus responsabilidades para evitar el crimen y asistir en el esclarecimiento de causas de extrema gravedad, como el terrible atentado a la AMIA. Además, hay sospechas muy documentadas del involucramiento de algunos agentes históricos de Inteligencia en la manipulación de causas judiciales -como la llevada adelante por el fiscal Nisman-, la provisión de información falsa y la presión a periodistas, la asociación con organizaciones delictivas y el vínculo clandestino con personal de seguridad, empresarios, dirigentes y delegados de naciones extranjeras. 

Frente a ello, nuestra presidenta vuelve a demostrar el coraje y el compromiso que la caracterizan desde siempre y encara la reforma del área de Inteligencia más trascendente en la historia del país; una reforma integral que sin dudas redundará en la consolidación del proceso democrático, garantizando la plena vigencia de los derechos humanos de todos y todas.

En forma paralela a esta nueva muestra de decisión y fortaleza gubernamental, dirigentes opositores y medios de comunicación -posiblemente beneficiarios de aquellos vínculos clandestinos- sostienen e intensifican su campaña contra Cristina, contra el proyecto transformador, nacional y popular que lidera y contra el conjunto del pueblo argentino que la respalda. En estas horas, al igual que como lo hicieron con la publicitada e insustancial denuncia de Nisman, buscan desviar la discusión para frustrar el cambio profundo e imprescindible impulsado por Cristina. Incluso, en una muestra cabal de su bajeza y su irresponsabilidad, se apuran a manifestarse en contra del proyecto de reforma que aún no leyeron. No aceptan que Argentina avance hacia una Democracia más consolidada, más intensa, con mejores instituciones y con menos margen para que se consagren privilegios ilegítimos. Porque esos dirigentes políticos, sociales, económicos, así como los empresarios de medios que les ofician de voceros, tienen sus deseos y ambiciones puestos en el pasado y no en el futuro; anhelan volver a los tiempos neoliberales en los que el Estado fue facilitador de los beneficios que obtuvieron en detrimento de la dignidad del Pueblo argentino; añoran llamar a funcionarios públicos para conseguir réditos privados y son conscientes que la democratización del área de Inteligencia, como la que debe hacerse en todo el Poder Judicial, redundarán en más derechos y menos privilegios.

Cristina decidió avanzar y no retroceder; justo cuando ellos sentían que la muerte de Nisman era una oportunidad excepcional para condicionar la acción del Gobierno y el futuro del Pueblo y de la Patria; justo cuando ellos creían que esta tragedia de enero compensaría la frustración de no haber logrado un diciembre convulsionado como el que habían promovido. 

El necesario esclarecimiento de la causa AMIA, sin dudas, estará más cerca de alcanzarse con estructuras del Estado democratizadas en las que no sobrevivan células clandestinas como las que condicionaron y desviaron la investigación durante los últimos 21 años. Han sido este Gobierno y el del compañero Néstor Kirchner los que más pasos dieron a favor de una investigación seria e independiente de cualquier condicionamiento extranjero o local, destinada a encontrar a los verdaderos responsables del horror que acabó con la vida de 85 argentinos y argentinas y que marcó a sangre y fuego la historia de nuestra Democracia. Lejos de bajar los brazos porque esos objetivos hayan sido torcidos por mezquinos intereses, el kirchnerismo vuelve a apostar a la Verdad, la Memoria y la Justicia, sin transar y despejando los obstáculos que se habían impuesto. 

Finalmente, queremos ratificar nuestro absoluto compromiso con nuestra compañera presidenta y nuestro Gobierno, y expresar el orgullo de ser parte del proyecto nacional, popular y democrático que transformó y seguirá transformando el país, para consagrar los derechos humanos de todos y todas.

Mesa nacional del frente Nuevo Encuentro, 27 de enero de 2015

Sain: “No es un cambio de nombre, comienza la primera reforma federal del sistema de Inteligencia argentino”

27.01.2015 | Buenos Aires

Sain: “No es un cambio de nombre, comienza la primera reforma federal del sistema de Inteligencia argentino”

El diputado provincial por Nuevo Encuentro y especialista en temas de seguridad, Marcelo Sain consideró que la propuesta de disolución de la ex SIDE y creación de la Agencia Federal de Inteligencia que propuso ayer la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner da inicio a “la primera reforma a nivel federal del sistema de Inteligencia argentino desde la instauración democrática” .

"No es un cambio de nombre, porque lo que anunció la presidenta Cristina se trata de una Agencia Federal de Inteligencia, un núcleo duro de análisis estratégico y además allí se va a concentrar todo lo que es la inteligencia criminal sobre el crimen organizado", aseguró el legislador sabbatellista.

Sain destacó el hecho de que con el anuncio oficial de disolver la ex SIDE “se inicia la primera reforma a nivel federal del sistema de Inteligencia argentino desde la instauración democrática. Hasta ahora nunca, como bien lo dijo la Presidenta, desde 1983 en adelante los gobiernos habían podido poner un coto a los desmadres que se habían producido en el aparato de inteligencia”.

En declaraciones radiales, esta mañana Sain sostuvo que “el conjunto de cambios que propone la Presidenta son absolutamente pertinentes: se terminó la SIDE”. Con la iniciativa presidencial “la ex SIDE se convertirá en un ámbito de análisis estratégico y de inteligencia criminal fundamentalmente y en particular sobre delitos complejos”, opinó el Diputado provincial por Nuevo Encuentro.

Además, Sain destacó que el hecho de que la Dirección de Observaciones Judiciales ya no esté en el ámbito de la Presidencia implicará que “se reconfigure todo, porque lo que le daba poder a este grupo de espías era la posibilidad de tener el monopolio de la interceptación de las comunicaciones legales, pero también las ilegales”. “Es a partir de este monopolio legal que también había un uso abusivo porque los servicios de inteligencia manejaban la interceptación ilegal de las comunicaciones. Además, transferir esta Dirección al ámbito del Ministerio Público está a tono con la Reforma Procesal Penal impulsada por el Gobierno en la que se coloca a los fiscales como directores de las investigaciones criminales y por ende, son quienes deben manejar las eventuales observaciones judiciales”, explicó Sain .

“De acuerdo al anuncio de la Presidencia habrá una nueva carrera profesional de servicios de inteligencia y la prohibición de que los servicios de inteligencia tengan relaciones institucionales con otros poderes o con sectores de la sociedad civil, entre ellos la prensa como ocurre en los sistemas más desenvueltos del mundo moderno. El monopolio de esas relaciones lo tiene que tener el Director de la Nueva Agencia Federal y el subdirector”, detalló Sain.

El diputado provincial por NE se mostró sorprendido por “la crudeza del diagnóstico de esta crisis” expresada ayer en la Cadena Nacional. “La Presidenta dijo que esto deriva del acuerdo de entendimiento que hemos tenido con Irán, a partir de allí un sector de los servicios de Inteligencia empiezan a operar contra el propio Gobierno, contra la propia Presidenta, a través de jueces y fiscales que le responden a ese sector y a través de sectores del periodismo que están en su nómina”.

Por último, Sain destacó “la profunda autocrítica que realizó la Presidenta al decir que desde 1983 no hubo gobierno que encarara una reforma de esta envergadura”.

lunes, 26 de enero de 2015

Saín calificó de “criptoestado” a las estructuras de Inteligencia y propuso una reforma integral

25.01.2015 | Nacional

Saín calificó de “criptoestado” a las estructuras de Inteligencia y propuso una reforma integral

En un extenso artículo de opinión publicado hoy por el matutino Página/12, el diputado provincial de Nuevo Encuentro y especialista en Seguridad, Marcelo Saín realiza un amplio diagnóstico del estado de situación en el área de Inteligencia y el involucramiento de agentes de la misma en delitos y funciones ajenas a las asignadas por ley, y brinda los ejes de una reforma estructural para esa área del Estado.

“Hace mucho tiempo que la Secretaría de Inteligencia no cumple integralmente con las funciones asignadas legalmente –explica el legislador del sabbatellismo-. En gran medida, se ha autonomizado no solamente de la conducción política, sino también del propio sistema institucional de seguridad interior y de defensa nacional para dedicarse al espionaje y las operaciones políticas; la influencia y/o manipulación judicial; el financiamiento espurio de políticos, periodistas, empresarios, jueces, fiscales y/o legisladores; el pase de información reservada a periodistas ‘amigos’ para que la difundan como resultados de investigaciones independientes; la conformación de emprendimientos económicos tanto ‘legales’ como ilegales, tales como cabarets, agencias de seguridad, estudios jurídicos y/o contables, empresas de limpieza, compañías informáticas, servicios aeroportuarios, redes de comercialización de sustancias prohibidas, ‘cuevas’ financieras y mesas de dinero, etc.; y las maniobras al servicio de organismos de Inteligencia y seguridad de otros países”.

En relación a la incidencia en el Poder Judicial, evidenciada estos días en la difusión de los vínculos que mantenía el fallecido fiscal Alberto Nisman, Saín expresa: “Como una herencia incólume de la década menemista, la SI dirige la labor de numerosos magistrados y fiscales federales y ordinarios en todo el país: son los jueces y fiscales de la SI. Y con ellos, digitan causas judiciales, inventan acusaciones, garantizan impunidad, imputan delitos a inocentes, extorsionan. Al amparo de este contubernio, en la SI se conformaron ‘grupos operativos’ armados encargados de llevar a cabo labores de tipo policial en el marco de investigaciones criminales solicitadas de manera irregular por los magistrados pertenecientes a su nómina o a cuenta propia, lo que dio lugar a una verdadera ‘policía secreta’”.

Además, en relación a ese fiscal, el diputado del bloque kirchnerista afirma que “Nisman mantenía estrechas conexiones con empresas ‘tercerizadas’ de la CIA en la Argentina” y califica la denuncia contra la presidenta Cristina Kirchner como “una fábula”.

Más de la mitad de la extensa columna de opinión firmada por Saín está dedicada a proponer una amplia reforma estructural en el área de Inteligencia del Estado, en base a siete ejes: la creación de una nueva institucionalidad en base a una Agencia Nacional de Inteligencia, un Núcleo de Inteligencia Criminal y un Núcleo de Inteligencia Defensiva; el traspaso de las facultades y de los dispositivos de intercepción de comunicación hoy monopolizadas por la SI a la esfera del Poder Judicial; la reestructuración y profesionalización del funcionariado de la SI; la creación de un Instituto Nacional de Inteligencia dedicado a la selección, formación y capacitación del personal en todo el sistema federal; la desarticulación de la dotación de personal civil de las Fuerzas Armadas; la desarticulación del servicio paraestatal de inteligencia e investigaciones compuesto por agentes secretos en el ámbito de la Policía Federal Argentina; y la creación de comisiones legislativas especializadas en Inteligencia en Diputados y Senadores de la Nación, con amplias facultades de conocimiento y control.

Finalmente, el diputado de Nuevo Encuentro y experto en Seguridad, afirma: “Es nuestro Gobierno, con su historia de transformaciones y avances profundos en pos de garantizar los derechos humanos, el único capaz de iniciar el cambio que resulta imperioso encarar en esta materia”.

* * *
A continuación, se reproduce el texto completo de la columna de opinión de Marcelo Saín:

Nunca es tarde

En un Estado democrático de derecho, la “inteligencia” abarca la producción y gestión del conocimiento referido a las problemáticas inscriptas en los ámbitos de la seguridad pública y la defensa nacional a los efectos de elaborar, planificar, diagramar y formular las estrategias y directivas operacionales en cada uno de estos ámbitos. La “Inteligencia criminal” comprende el conocimiento sobre las problemáticas criminales –incluyendo, delitos políticos como el terrorismo– que deberían orientar el accionar institucional del sistema de seguridad y, en particular, del sistema policial, a los efectos de su prevención y conjuración. La “Inteligencia defensiva” incluye el conocimiento de las problemáticas derivadas de los conflictos regionales o de las amenazas externas que conlleve el eventual uso del poder militar del Estado. La Inteligencia es, así, parte de las acciones de la seguridad y la defensa. O, al menos, así debería serlo.

En nuestro país, estas esferas –seguridad interior y defensa nacional– están diferenciadas normativa e institucionalmente y la producción de Inteligencia en cada una de ellas corre por cuenta de las respectivas carteras ministeriales, aunque el órgano rector en esta materia es, de acuerdo con la Ley 25.520 de Inteligencia Nacional, la Secretaría de Inteligencia, una dependencia de rango ministerial de la Presidencia de la Nación.

El más serio problema institucional es que hace mucho tiempo que la SI no cumple integralmente con las funciones asignadas legalmente. En gran medida, se ha autonomizado no solamente de la conducción política, sino también del propio sistema institucional de seguridad interior y de defensa nacional para dedicarse al espionaje y las operaciones políticas; la influencia y/o manipulación judicial; el financiamiento espurio de políticos, periodistas, empresarios, jueces, fiscales y/o legisladores; el pase de información reservada a periodistas “amigos” para que la difundan como resultados de investigaciones independientes; la conformación de emprendimientos económicos tanto “legales” como ilegales, tales como cabarets, agencias de seguridad, estudios jurídicos y/o contables, empresas de limpieza, compañías informáticas, servicios aeroportuarios, redes de comercialización de sustancias prohibidas, “cuevas” financieras y mesas de dinero, etc.; y las maniobras al servicio de organismos de Inteligencia y seguridad de otros países. Como una herencia incólume de la década menemista, la SI dirige la labor de numerosos magistrados y fiscales federales y ordinarios en todo el país: son los jueces y fiscales de la SI. Y con ellos, digitan causas judiciales, inventan acusaciones, garantizan impunidad, imputan delitos a inocentes, extorsionan. Al amparo de este contubernio, en la SI se conformaron “grupos operativos” armados encargados de llevar a cabo labores de tipo policial en el marco de investigaciones criminales solicitadas de manera irregular por los magistrados pertenecientes a su nómina o a cuenta propia, lo que dio lugar a una verdadera “policía secreta”. Asimismo, hace mucho tiempo que la SI, entre otros tantos dislates, es la sucursal criolla de la CIA y de la DEA norteamericanas. Y su condición de órgano local de la primera de esas agencias y de la Mossad israelí hizo que se convirtiera desde los noventa en el principal órgano investigativo encargado de “desviar” la pesquisa sobre las responsabilidades del atentado contra la AMIA, a los efectos de impedir el conocimiento de la “conexión local” –que conducía a ciertos grupos sirios y a sectores de la Policía Federal Argentina– y a forzar la situación para colocar como única hipótesis investigativa a la denominada “pista iraní”. El fiscal federal Alberto Nisman, quien mantenía estrechas conexiones con empresas “tercerizadas” de la CIA en la Argentina, siempre fue un mero empleado de esta trama.

Por cierto, nada de todo esto impide reconocer que, en numerosas ocasiones, la SI cumplió eficazmente con sus funciones y, mediante su accionar, se conjuraron emprendimientos criminales complejos, tal como lo pude comprobar cuando estuve al frente de la Policía de Seguridad Aeroportuaria entre 2005 y 2009.

La crisis derivada de la muerte de Nisman, luego de denunciar a la presidenta Cristina Fernández a través de un escrito en el que fabula que la mandataria ha orquestado y puesto en funcionamiento un “plan delictivo destinado a dotar de impunidad a los imputados de nacionalidad iraní”, acusados de haber perpetrado en 1994 el atentado contra la AMIA, y en el que ni un equipo de antropología forense sería capaz de encontrar delito alguno, abre la posibilidad de encarar una profunda reforma institucional del sistema federal de Inteligencia cuyos ejes deberían apuntar a conformar un sistema de Inteligencia acorde a la seguridad y la defensa democráticas:

1. El cierre de la Secretaría de Inteligencia y la creación de una nueva institucionalidad federal de Inteligencia asentada en tres instancias básicas:

a. Agencia Nacional de Inteligencia, en la esfera de la Presidencia de la Nación, encargada de la producción de análisis estratégicos en materia de seguridad, defensa, asuntos regionales e internacionales, entre otros, pero sin medios propios de obtención de información y sí con un cuerpo selecto de analistas altamente capacitados.

b. Núcleo de Inteligencia Criminal, en el ámbito del Ministerio de Seguridad, a cargo de la producción de la Inteligencia criminal estratégica y del establecimiento y supervisión de los protocolos de Inteligencia de las policías y fuerzas de seguridad federales. Las estructuras y procedimientos de Inteligencia criminal de éstas deben formar parte del sistema operacional de las mismas y la gestión de información debe ser realizada por personal policial en el marco de sus labores ordinarias, tal como hoy existe en la Policía de Seguridad Aeroportuaria, cuyo sistema de Inteligencia criminal es público (Decreto 785/08).

c. Núcleo de Inteligencia Defensiva, en la órbita del Ministerio de Defensa, a cargo de la producción de la Inteligencia defensiva y del establecimiento y supervisión de los protocolos de Inteligencia de las Fuerzas Armadas. La producción de Inteligencia de éstas debe ser táctico-militar y no deberían contar con dispositivos de Inteligencia autónomos a las unidades y a las dependencias operacionales ni constituir una especialidad militar, tal como existen en la actualidad, y asegurando la prohibición de la realización de Inteligencia criminal por parte de las Fuerzas Armadas.

2. El traspaso de las facultades y de los dispositivos de interceptación de comunicaciones hoy monopolizadas por la SI a la esfera del Poder Judicial. Cuando razones urgentes y fundadas de seguridad pública o defensa nacional imponen la necesidad de hacer seguimientos específicos, estos sólo deberían hacerse en el marco de “investigaciones preliminares” permitidas y supervisadas por las autoridades judiciales competentes.

3. La conformación de un nuevo funcionariado de Inteligencia que cuente con un régimen profesional especial, una carrera profesional para el personal de Inteligencia y un nuevo sistema de selección, formación y capacitación del mismo. Ello debería conllevar un proceso de selección y re-encasillamiento del personal actualmente dependiente de la SI.

4. La creación de un Instituto Nacional de Inteligencia dedicado a la selección, formación y capacitación del personal de Inteligencia de todo el sistema federal. Este debe reemplazar a la vetusta Escuela Nacional de Inteligencia, reservorio ideológico y político del mundillo tradicional de Inteligencia en cuyo interior aún no cayó el Muro de Berlín.

5. La desarticulación de la dotación de personal civil de Inteligencia de las Fuerzas Armadas regulado mediante el Decreto 1088/03 y conformación de un sistema de Inteligencia militar estrictamente orientado a la defensa nacional y compuesto por personal militar especializado.

6. La derogación del Decreto-Ley “S” 9.021/63 que instituyó la denominada “Orgánica del Cuerpo de Informaciones de la Policía Federal Argentina” así como del Decreto “S” 2.322/67 reglamentario del primero, y con ello la desarticulación de este verdadero servicio paraestatal de informaciones e Inteligencia compuesto por “agentes secretos” en el ámbito de esta fuerza policial. También debería desactivarse la actual dotación de personal civil “operativo” de Inteligencia existente en las restantes fuerzas de seguridad.

7. La creación de comisiones legislativas especializadas en Inteligencia –una en cada Cámara– abocadas a la regulación y fiscalización de las actividades de Inteligencia, con amplias facultades de conocimiento y control de las estrategias y acciones generales de Inteligencia así como la aprobación de las partidas generales de fondos reservados, superando la quietud e inoperancia de la actual Comisión Bicameral creada mediante la Ley 25.520, cuyas funciones de supervisión son meramente formales.

Este conjunto de cambios requiere de una nueva legislación de Inteligencia que regule las bases conceptuales, jurídicas, orgánica y funcionales del sistema federal de Inteligencia de acuerdo con los parámetros mencionados. Ello amerita que sea convocada una comisión de reconocidos expertos en materia de Inteligencia, seguridad pública y defensa nacional encargada de la elaboración, diseño y formulación del nuevo sistema institucional de Inteligencia. Es nuestro gobierno, con su historia de transformaciones y avances profundos en pos de garantizar los derechos humanos, el único capaz de iniciar el cambio que resulta imperioso encarar en esta materia.

Las estructuras de Inteligencia actualmente vigentes son verdaderos enclaves autoritarios tallados durante épocas dictatoriales. La desarticulación de este “criptoestado” inserto en el sistema democrático debe partir de la apropiación política de la gestión de los asuntos de la Inteligencia, descartando de antemano la tentación de privilegiar a algún grupo de Inteligencia “propio” –civil y/o militar– en detrimento de otro, a riesgo de quedar nuevamente esclavizados en una guerra de patotas siniestras cuyos intereses nunca coinciden con la democracia.

Link a la columna de opinión publicada hoy en Página/12

viernes, 23 de enero de 2015

Defender a la Democracia frente a los oscuros intereses desestabilizadores

23.01.2015 |

Defender a la Democracia frente a los oscuros intereses desestabilizadores

El frente NUEVO ENCUENTRO manifiesta su absoluto compromiso con la defensa de la Democracia y sus instituciones, y su respaldo incondicional a la presidenta de la Nación Cristina Fernández de Kirchner, frente a la brutal embestida impulsada por oscuros intereses desestabilizadores.

En estos días, los argentinos y argentinas asistimos a un ataque virulento contra la Patria, el Pueblo y sus representantes, en la que ex espías echados de sus cargos, funcionarios del Poder Judicial, operadores económicos, dirigentes opositores y empresarios de medios, entre otros, se alían para generar temor e incertidumbre en la sociedad a través de la mentira y la manipulación. Quienes enfrentaron durante toda esta década el proceso de transformaciones puesto en marcha por Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner conjugan hoy estrategias con los planificadores de la impunidad para llevarse puestos a los representantes del Pueblo argentino, empezando por nuestra compañera presidenta.

Como militantes del proyecto político nacional, popular y democrático que más hizo y hace por la plena vigencia de todos los derechos humanos y a favor de la Memoria, la Verdad y la Justicia, no debemos permitir que la lamentable muerte del fiscal federal Alberto Nisman sea utilizada para atemorizar a los argentinos y argentinas, corroer los cimientos de nuestra Democracia, consagrar la impunidad de los responsables del atentado a la AMIA y avanzar, con fines destituyentes, sobre nuestro Gobierno nacional. 

El país atraviesa un momento histórico intenso y dramático, en el que resulta imprescindible redoblar el compromiso de los argentinos y argentinas y de sus organizaciones políticas y sociales para defender a la Democracia y a los poderes públicos legalmente constituidos. La trágica muerte del fiscal Nisman pone de manifiesto la existencia de una compleja trama de intereses que debe ser develada, para que la Verdad y la Justicia que deseamos se impongan frente a una nueva embestida de los promotores de la mentira y la impunidad. No podemos resignarnos a aceptar acusaciones sin fundamento, operaciones mediáticas, chivos expiatorios y relatos inventados por quienes anhelan demoler al Gobierno constitucional y volver a poner al Estado en función de sus privilegios. 

Veintiún años de manipulación de la investigación del atentado a la AMIA, veintiún años que arrojaron más escombros sobre las víctimas y sus familiares, deberían ser prueba suficiente de lo que son capaces los engañadores y cómplices del horror y la ignominia. Más de dos décadas de burla, tergiversación, pruebas falsas y ausencia de Justicia son la evidencia terrible de cómo una parte nada despreciable del Poder Judicial ha sido y es intervenida por oscuros intereses criminales, para mantener impunes a los asesinos y sus promotores. 

Es en los laberintos de ese Poder -el único aún no democratizado de la República- en el que se esconden enormes enemigos del Pueblo y de la Patria, que utilizan sus facultades para favorecer a grupos minoritarios, para condicionar a los poderes públicos y para frenar el avance de importantes transformaciones impulsadas desde el Poder Ejecutivo y el Congreso de la Nación. Es allí donde, con la anuencia de dirigentes políticos cómplices, el auspicio de grandes medios y el apoyo de corporaciones económicas y operadores de gobiernos extranjeros, se toman decisiones que corroen los cimientos de una Democracia que debemos consolidar frente a los intentos desestabilizadores. 

La reciente difusión pública de la denuncia del fiscal Nisman (hasta entonces desconocida pero largamente publicitada por la usina corporativa de medios opositores al Gobierno y la Democracia), dejó claro que la misma no era otra cosa más que un nuevo capítulo inverosímil del relato de fábulas tendientes a desviar la atención y facilitar la impunidad de los responsables del atentado del 18 de julio de 1994. Lo insustancial, improbado e incongruente de las acusaciones contra Cristina y otros funcionarios mansilla la memoria de quien hoy debería pero no puede descansar en paz, después de haberse prestado -voluntariamente o no- al servicio de quienes engañaron durante décadas a millones de personas; al servicio de quienes alejaron a los familiares de las víctimas de la AMIA de la mínima pero imprescindible reparación que significa identificar a los verdaderos responsables. El conocimiento público de los pobres elementos esgrimidos por Nisman para sostener su escandalosa denuncia es el peor epitafio para quien tenía la responsabilidad de colaborar en el esclarecimiento de las responsabilidades de aquel terrible atentado.

El dolor y la confusión por una muerte trágica e indeseada por quienes amamos la Paz y la Democracia, así como el respeto al duelo de quienes lo quisieron y compartieron su vida, no pueden echar otro velo sobre la Verdad y la Justicia. Necesitamos saber cuáles fueron las razones que llevaron al fiscal a sostener con tanta vehemencia una denuncia, a todas luces, inválida. Necesitamos saber quiénes condujeron de tal modo esa investigación como para llevarlo a imputar sin elementos a la propia presidenta de la Nación, para regocijo de opositores políticos y corporaciones mediáticas. Necesitamos conocer a quiénes lo empujaron y por qué a semejante exposición pública de una acusación tan grave como indocumentada, al punto de obligarlo a interrumpir sus vacaciones familiares para volver al país a tan trágico destino. Porque posiblemente detrás de eso que necesitamos saber se escondan los promotores de su muerte y quienes siniestramente pretenden beneficiarse con ella.

Es imprescindible para la Democracia y la República conocer absolutamente las circunstancias del fallecimiento del fiscal Alberto Nisman y, por supuesto, profundizar la investigación del encubrimiento del atentado a la AMIA, para que los verdaderos responsables del mismo no queden impunes. Pero además, y por sobre todas las cosas, es fundamental no dar ni un solo paso atrás en la dilucidación plena de lo ocurrido aquel 18 de julio, para que las víctimas directas, sus familiares y todo el Pueblo argentino podamos tener la paz y la tranquilidad que deseamos y merecemos. 

Al respecto, resulta necesario recordar que ha sido este Gobierno y la propia Cristina Kirchner, primero como legisladora y luego como presidenta de la Nación, quienes más pasos dieron a favor del esclarecimiento absoluto del horrendo atentado terrorista en el que fueron asesinados 85 argentinos y argentinas, luchando por sortear los numerosos obstáculos arrojados para desviar la investigación. Y ha sido en otro poder del Estado, en el Judicial, donde el expediente navegó un espantoso derrotero de desvíos, filtraciones y tergiversaciones que amenazaron con hacer naufragar la búsqueda de la Verdad. La sociedad argentina en su conjunto fue víctima de ese atentado a la mutual israelí; no podemos resignarnos a ser, además, víctimas de la mentira y la manipulación destinadas a negar el conocimiento de la verdad y mantener impunes a los responsables de ese horror.

Desde el frente NUEVO ENCUENTRO -integrante de Unidos y Organizados y el Frente para la Victoria- conscientes de nuestra responsabilidad de defender a nuestra Democracia y nuestro compromiso de fortalecer el proyecto político y social que más hizo y hace por ampliar y profundizar los derechos del Pueblo y la soberanía de la Patria, convocamos a cerrarle el paso a la mentira, la manipulación y el engaño, a no ceder ante la extorsión que realizan las corporaciones a través de sus habituales operadores mediáticos y a defender a la Democracia y los poderes públicos constitucionales. 

Mesa Nacional del frente NUEVO ENCUENTRO, 23 de enero de 2015

jueves, 22 de enero de 2015

AMIA y la denuncia del fiscal Nisman

Los espías que no eran espías. Los interrogantes que se convierten en certeza. El suicidio (que estoy convencida) no fue suicidio.



Ayer, los argentinos tomamos conocimiento de la denuncia completa del fiscal Nisman. Siempre se ha dicho que el idioma inglés, a diferencia del español, no tiene tanta diversidad de palabras para definir objetos, situaciones, adjetivos, etc. Y es cierto. Pero debo reconocer que en esta oportunidad, al ver y leer en el día de la fecha la tapa del diario porteño Buenos Aires Herald, la economía de vocabulario tiene también sus ventajas.

En efecto, el referido matutino expresa su opinión sobre la denuncia del fiscal Nisman y lo hace con precisión quirúrgica, o tal vez lingüística. Sobre un facsímil del dictamen, dos palabras inapelables: “Nothing new”. En español: “Nada nuevo”.



Por si no bastaba, agrega como subtítulo: “El reporte de Nisman fracasa en avivar las llamas de conspiración”. Fracaso y conspiración, dos palabras que si hubiera utilizado esta Presidenta sería objeto de las peores críticas. Creo que nadie podrá acusar al periódico de habla inglesa de ser un medio afín o cooptado por el gobierno.

Podría mencionar también el análisis de Horacio Verbitsky: ¨Alerta roja¨, publicado en Página 12 también en el día de la fecha, o el de Raúl Kollmann, en el mismo diario, páginas 2 y 3… pero ya se sabe, no faltarían quienes los impugnaran pese a ser ambos periodistas quienes han analizado y seguido el caso AMIA desde sus orígenes. Inclusive Horacio Verbitsky preside el CELS, que representa a familiares de víctimas del atentado, que integran el colectivo Memoria Activa.

Bueno Aires Herald, Página 12 y otros medios (no quiero ser injusta con nadie), derribaron como un castillo de naipes lo que fue presentado como “la denuncia del siglo”, que demostraría nada más ni nada menos que la complicidad de la Presidenta de la República, de su Canciller, y del Secretario General de La Cámpora, en el encubrimiento de los iraníes acusados de haber participado en el atentado a la AMIA hace 21 años.

Por mi parte, debo confesar que una rápida lectura de la denuncia publicada en el CIJ, sitio informático de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, no hizo más que confirmar mis peores sospechas, y encontrar respuesta a muchos de los interrogantes que planteé el día 19 del corriente en la ÚNICA carta que escribí y compartí con el Pueblo argentino: “AMIA. Otra vez: tragedia, confusión, mentira e interrogantes”.

ÚNICA en mayúsculas se debe a que se publicó y habló de “una nueva carta de Cristina” (sic). NO. La carta fue una sola, difundida por distintos sistemas de la red. Basta con leer el texto, pero en la Argentina, tal como siempre lo afirmo, todos los días hay que volver a explicar lo obvio y simple.

Esta es la segunda, y con motivo, precisamente, de haber conocido finalmente el texto de la denuncia, al igual que el resto de los argentinos. Saludable signo democrático: la Presidenta denunciada se entera al mismo tiempo que el resto de los 40 millones a los que tiene la responsabilidad de representar.

Decía que la lectura de la misma no hizo más que confirmar mis peores sospechas. Tenía razón el Buenos Aires Herald: Nada nuevo. Pero también por otras razones: al informe de Nisman le “plantaron” información falsa. Casi una réplica de lo que me tocó ver en la comisión que seguía la investigación de la causa principal. Los presuntos agentes de Inteligencia que Nisman identificaba como miembros de una “SIDE paralela” en conexión “directa” con la Presidenta, Ramón Allan Héctor Bogado y Héctor Yrimia, NUNCA habían pertenecido a la Secretaría de Inteligencia, bajo ningún carácter. Es más, con fecha 12 de noviembre de 2014, la Secretaría de Inteligencia denunció criminalmente al Sr. Bogado por la posible comisión del delito de “tráfico de influencias”, ya que se presentaba ante funcionarios de Aduana como personal de Inteligencia. La causa se tramita en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N° 9.

Por si fuera poco, el 7 de agosto de 2013 se recibió en la Secretaría de Inteligencia un oficio librado por el Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 en una causa por el delito de “extorsión” en el cual se solicitaba saber si Ramón Allan Bogado prestaba servicios en dicha dependencia, y en caso afirmativo, debía concurrir al Tribunal a declarar. Todo lo precedentemente detallado fue informado al juez Lijo a requerimiento del mismo, por haber quedado radicada la denuncia de Nisman en el juzgado a su cargo.

Dichas actuaciones tuvieron lugar antes de que asumieran las actuales autoridades de la Secretaría y quien puso en conocimiento de las mismas a sus superiores fue precisamente el entonces Director General de Operaciones, Ing. Antonio Horacio Stiusso, el día 10 de noviembre de 2014. La denuncia fue presentada al día siguiente.

Aquí es bueno recordar declaraciones del fiscal Nisman realizadas el 14 de enero de 2015 en el programa “A dos voces” del canal de cable TN (ya saben de quiénes se trata). Allí, ante una pregunta sobre el Ing. Stiusso de Alfano: -“¿Y que hizo Stiusso?”, Nisman contesta: -“Absolutamente todo lo que yo le pedía. Con quien coincidía muchas veces y tenía muchísimas discrepancias. Stiusso en un excelente profesional, no tengo dudas, pero a veces Stiusso como todo hombre de Inteligencia venía y me decía “tengo ésta prueba, en tal hecho participó fulano” y la explicación que me daba cuando me hablaba era coherente, la prueba la daba un informante de la triple frontera, “pero escúcheme, para Inteligencia es bárbara ésta prueba, yo tengo que ir ante un tribunal, me sacan corriendo, qué digo, ¿me lo dijo el señor Stiusso?” y se generaban discusiones. Yo solamente validaba jurídicamente a lo que le podía dar validez judicial”. Textual.

Si Stiusso era el que le daba toda la información que Nisman pedía y tenía, es más que evidente que fue el propio Stiusso el que le dijo (¿o le escribió?) que Bogado e Yrimia eran agentes de Inteligencia. ¿Es posible que se haya olvidado que él mismo lo había denunciado en noviembre del año pasado y se había iniciado causa judicial? Y si se había olvidado un hombre tan memorioso ¿no consultó con la oficina de Recursos Humanos?

Aquí cobran especial importancia las declaraciones del juez de la causa, Dr. Rodolfo Canicoba Corral, quien se ha referido críticamente a la participación del Ing. Stiusso, manifestando que en lugar de colaborar, terminó dirigiendo la investigación. Personalmente creo que hacía algo más que dirigirla. Los hechos hablan por sí solos.

Si entonces todo es falso; si los agentes no son agentes; si Interpol, en la persona de su ex jefe Ronald Noble, demolió la acusación sobre las alertas rojas afirmando que lo que decía Nisman era falso; si el comercio con Irán decrece en vez de aumentar luego del Memorándum; si los que venden granos no son ni la Presidenta, ni el Canciller, ni el Secretario General de La Cámpora, sino en forma privada y sin intervención del Estado, entre otras, las firmas: Bunge, Cargill, Nidera, Oleaginosa Moreno de la firma suiza Glencore, Aceitera General Deheza, Molinos Rio de La Plata, Vicentin, e inclusive el Sr. Jorge Aranda, directivo de Clarín, quién triangula operaciones de venta de arroz a Irán a través de la firma Molinos Libres S.A. Como se verá, empresas y empresarios que no son precisamente “amigos” del Gobierno, como gusta adjetivar Clarín a algunos que no responden a sus directivas o invitaciones.

Si además el Gobierno nunca compró petróleo a Irán; si además el supuesto agente iraní Jorge Alejandro Khalil aparece asociado comercialmente a su hermano Alberto Amado Edgardo Khalil, quién se desempeñó como Director General de Asuntos Jurídicos de la Legislatura porteña, designado por el entonces Vicepresidente de la Legislatura Santiago de Estrada y el entonces Secretario Administrativo Oscar Moscariello (hoy Vicepresidente de Boca Jrs. y dirigente del PRO). Luego, por Decreto, se le otorgó Poder General Judicial para representar al Gobierno de la Ciudad, y renuncia a la Dirección General de Asuntos Jurídicos 8 días después del procesamiento y dictado de prisión efectiva al ex Jefe de la Policía Metropolitana Jorge “el fino” Palacios por espionaje telefónico, entre otras personas, a familiares de víctimas de la causa AMIA.

Resulta extraño que quien profesa con tanto fervor la fe islámica, lo cual merece mi mayor respeto, y es un incondicional defensor de la República Islámica de Irán, algo completamente legal en Argentina, se asocie con dirigentes de un partido manifiestamente anti-iraní. Porque si bien los parientes no se eligen, los socios comerciales sí.

Asimismo, llama la atención que el fiscal Nisman, o quienes lo asesoraban en la investigación, se hayan interesado únicamente en escuchar telefónicamente a Khalil cuando hablaba con determinadas personas. En cualquier parte del mundo una investigación antiterrorista seria, lo primero que hace es determinar vínculos comerciales, de financiamiento, etc.

Es más, si algún juez o jueza profundiza la investigación sobre este ciudadano, además de escuchar su teléfono, tal vez se encuentre con información que nada tiene que ver con la religión, con Irán y con todas las cosas que parecen ser. Porque en la Argentina, como en todos lados, no todo lo que parece es, y viceversa.

En síntesis, la acusación de Nisman no sólo se derrumba, sino que constituye un verdadero escándalo político y jurídico. Y ahí está una de las claves. El fiscal Nisman no sabía que los agentes de Inteligencia que él denunciaba como tales, no lo eran. Mucho menos que uno de ellos había sido denunciado por el propio Stiusso. Tampoco investigó, fuera de las escuchas que le suministraba Stiusso, al ciudadano Jorge Alejandro Khalil.

A esta altura, los interrogantes que me planteaba el 19, se van convirtiendo en certezas, igual que cuando se avanzaba en la investigación de la causa AMIA.

La denuncia del fiscal Nisman nunca fue en sí misma la verdadera operación contra el Gobierno. Se derrumbaba a poco de andar. Nisman no lo sabía y probablemente no lo supo nunca. La verdadera operación contra el gobierno era la muerte del fiscal después de acusar a la Presidenta, a su Canciller y al Secretario General de La Cámpora de ser encubridores de los iraníes acusados por el atentado terrorista a la AMIA.

El estrépito de la denuncia, sumado al marco internacional por lo sucedido en Francia, que aún sin pruebas ni sustento, plagada de información “plantada”, quedaba sepultada por la muerte del fiscal. Eso sí, bajo la forma de aparente suicidio. Recurso que ya ha sido utilizado en muchos casos tristemente célebres. Quiero recordar uno en especial para retomarlo más adelante, el de Lourdes Di Natale quién se “suicidara” tirándose por un balcón.

Al fiscal Nisman no lo hacen volver sólo para denunciar algo que sabían no tenía sustento y que no podía perdurar. Cuando la periodista Sandra Russo analiza el caso en Página 12 bajo el título “El truco de la confusión” y afirma que “quisieron usar vivo a Nisman y ahora lo usarán muerto”, se equivoca. Lo usaron vivo y después lo necesitaban muerto. Así de triste y terrible.

Porque surgen nuevos interrogantes a medida que se hacen públicas muchas cosas. ¿Por qué habría de suicidarse alguien que escribe un mensaje en su chat como el que escribe el fiscal Nisman cuando explica a un grupo cerrado de amigos su regreso intempestivo al país? En un tono casi épico, reflejando que venía a cumplir una tarea “para la que se había preparado pero no se la imaginaba tan pronto”.



¿Por qué se iba a suicidar alguien que en su chat explica que la tenía pensada hace tiempo pero que la había tenido que adelantar? ¿Tal vez lo hicieron venir por lo ocurrido en Francia? ¿O estaba pensada para la campaña presidencial? ¿O tal vez se adelantó por los cambios efectuados en la Secretaría de Inteligencia?

¿Por qué se iba a suicidar alguien que el sábado a las 18:27 le envió una foto a Wolff, miembro de la DAIA, de una imagen de su escritorio donde se ven papeles y resaltadores, y le aseguraba que se estaba preparando para la reunión del día lunes en Diputados? El propio Wolff expresa textualmente: “Le escribí para consultarle sobre quién debía levantar el secreto de sumario sobre los miembros de los servicios de Inteligencia. El me respondió que quien lo tenía que hacer era el Secretario de Inteligencia, Oscar Parrilli, y me envió una foto del escritorio en el que estaba trabajando”.



¿Por qué se iba a suicidar si no sabía que era falsa la información que estaba en el informe? Estas respuestas seguramente las podrán dar quienes lo convencieron de que tenía en sus manos “la denuncia del siglo” proporcionándole datos falsos.

Pero además, si hubiera tenido sospechas de falsedad de información o de falta de sustento en el supuesto de que se lo habían escrito “otros” ¿Por qué se iba a suicidar alguien que ya había sido acusado por numerosos familiares de las víctimas del atentado en la AMIA o directamente lo habían recusado? ¿En qué hubiera cambiado su vida si el informe no tenía sustento y el juez a cargo, como es común, corriente y sucede a diario, le dicta un “téngase presente y resérvese hasta que se adjunte más prueba”?

¿Por qué se iba a suicidar alguien que siendo fiscal gozaba, él y su familia, de una excelente calidad de vida? Pero además, ¿por qué iba a pedir prestada un arma para suicidarse cuando el fiscal tiene registradas dos armas a su nombre en el RENAR? Una pistola semiautomática marca Bersa calibre 22 plg largo rifle (similar a la que fue hallada junto a su cuerpo) y un revólver acción doble marca Rossi calibre 38.

Resulta imposible no observar que en cualquier lugar del mundo, si alguien aparece muerto por un arma que está registrada a nombre de otra persona y esa misma persona resulta ser la última que estuvo con él en vida, le entregó el arma en el mismo lugar del hecho, su casa, y es un íntimo colaborador suyo especialista en informática que trabaja también en la causa AMIA desde el año 2007, resulta cuanto menos raro. Muy raro. Por eso es más que conveniente que se le otorgue mucha protección al Sr. Diego Ángel Lagomarsino.

Como también resulta muy conveniente que se ordenen sumarios e investigaciones lo más rápidamente posible sobre la propia custodia del fiscal Nisman. Esto es: los 10 policías federales. ¿Si informaron inmediatamente de descubierto el hecho al 911 o a sus superiores? ¿Cómo se permitió el ingreso al lugar donde estaba el cuerpo del fiscal Nisman a un médico privado de una obra social antes de dar cuenta al juez, a sus superiores, a los forenses?

Interrogantes estos y otros que deberán ser investigados por la jueza y la fiscal de la causa. Sí, ya sé. Llegaron a mí la publicaciones en Twitter y Facebook de la jueza interviniente. Manifestaciones no solamente de neto corte opositor hacia el gobierno nacional, sino que diría hasta ofensivas hacia la figura presidencial que revisten mayor gravedad proviniendo de una funcionaria pública de otro Poder. Dicho sea de paso, también tuvo expresiones hacia su propia institución, cuanto menos, poco felices.

Pero lo que más me inquieta es que es la misma ueza que trató la causa del “suicidio” de Lourdes Di Natale, ex secretaria de Emir Yoma, quien lo denunció por pago de coimas y fue una figura clave en la venta ilegal de armas. La causa se cerró y Lourdes sigue “suicidada”.

No fue casual que en la única nota que publiqué el 19 de enero, antes de conocer la denuncia de Nisman, en el segundo párrafo, y refiriéndome concretamente a la muerte del Fiscal Nisman, escribí con signo de interrogación “¿suicidio?”.

Hoy no tengo pruebas, pero tampoco tengo dudas. Había que traerlo urgente al país para aprovechar el estrépito internacional provocado por los actos terroristas ocurridos en Francia. Nisman mismo lo expresa en su chat cuando dice que no lo imaginaba tan pronto refiriéndose a lo que venía a hacer en su retorno imprevisto. Lo que nunca pudo imaginar es que el tiempo no solamente había comenzado a correr para la “denuncia del siglo”, sino también para su propia vida.

En varios medios de comunicación se recordaron, en estos días, casos de “suicidios” que nunca se esclarecieron: el Brigadier Etchegoyen que investigaba en la Aduana un caso de narcotráfico, mientras la aeronáutica era conducida por su camarada José Antonió Juliá (padre de los dos condenados en España por narcotráfico); el Capitán de Navío Horacio Pedro Estrada que estaba imputado en la causa por venta ilegal de armas; Marcelo Cataneo, acusado de pagar coimas en el caso de Banco Nación-IBM; el caso de la propia Lourdes Di Natale que mencioné en párrafos anteriores.

Sin embargo, el caso del fiscal Nisman es diferente. Todos los casos mencionados remiten a cuestiones de corrupción y dinero. El caso AMIA es otra cosa. Es el mayor atentado terrorista que sufrió nuestro país y cobró la vida de 85 argentinos. Las víctimas y sus familiares esperan justicia hace 21 años y es precisamente desde allí, desde el Poder Judicial, único encargado de investigar, acusar, juzgar y condenar a los responsables de tanta tragedia, desde donde se puede cumplir esa demanda permanente de Verdad y Justicia.

Dra. Cristina Fernández de Kirchner
Presidenta de la Nación Argentina

Nuevo Encuentro junto a Evo Morales en la reasunción de su mandato

21.01.2015 |

Nuevo Encuentro junto a Evo Morales en la reasunción de su mandato

Una delegación del frente Nuevo Encuentro participó hoy de la tradicional ceremonia que precede a la investidura oficial del líder boliviano Evo Morales, para su nuevo mandato presidencial 2015-2020.

Se trata de la ancestral ceremonia político religiosa realizada por el pueblo boliviano, que significa la limpieza espiritual del jefe de Estado y una serie de rituales en honor a la Pachamama; además de la entrega del Tupaj o Tupay Qullana, cetro ancestral que lo consagra como líder de los pueblos originarios.

Durante la ceremonia, las delegaciones extranjeras y representantes de organizaciones sociales y sindicales, le obsequiaron al presidente un presente en señal de amistad.

En ese marco, los responsables de Relaciones Internacionales del frente Nuevo Encuentro, Sebastián Rollandi, y de La Cámpora, Pablo Vilas, entregaron en representación de Unidos y Organizados, un cuadro con una ilustración del dibujante argentino Rep, en el que pide una salida al mar para Bolivia.

Nuevo Encuentro formó parte de la caravana argentina que acompañó la reasunción de Evo Morales, encabezada por el embajador en Bolivia y dirigente de la fuerza sabbatellista, Ariel Basteiro, e integrada por distintos dirigentes, referentes y militantes de organizaciones sociales, políticas y sindicales de la Argentina, como La Cámpora, la asociación Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora y la CTA, entre otras.

martes, 20 de enero de 2015

AMIA. Otra vez: tragedia, confusión, mentira e interrogantes.



La muerte de una persona siempre causa dolor y pérdida entre sus seres queridos, y consternación en el resto. El suicidio provoca, además, en todos los casos, primero: estupor, y después: interrogantes. ¿Qué fue lo que llevó a una persona a tomar la terrible decisión de quitarse la vida?

En el caso del ¿suicidio? del fiscal a cargo de la causa AMIA, Alberto Nisman, no sólo hay estupor e interrogantes, sino que además una historia demasiado larga, demasiado pesada, demasiado dura, y por sobre todas las cosas, muy sórdida: la tragedia del atentado terrorista más grande que se produjo en la Argentina.

En lo personal me retrotrae a épocas pasadas y también duras: el 18 de julio de 1994 era diputada provincial en Santa Cruz y convencional nacional constituyente en Santa Fe por mi provincia. Florencia, mi hija, recién había cumplido 4 años, y Máximo estaba finalizando la secundaria. Viajaba todas las semanas a Santa Fe, y aquel lunes 18 el horror modificó todas nuestras rutinas.

Tampoco puedo olvidar que dos días después del atentado, me entero en Santa Fe que el 20 de julio, y con motivo del atentado, se había creado la Secretaría de Seguridad y nombrado al frente de la misma al Brigadier Andrés Antonietti.

Confieso que al enterarme de esa designación, un frío me corrió por la espalda. Aún recordaba nítidamente a esa persona. En 1980, durante el mes de noviembre, en Río Gallegos colocaron en nuestro estudio jurídico un artefacto explosivo de relojería y, además, rompieron todos los caños de gas de los calefactores dejando fluir el mismo, y convirtiendo nuestro estudio en una gigantesca bomba, que de haber detonado hubiera causado un verdadero desastre. Sólo un milagro permitió que eso no sucediera.

El Sr. Antonietti, en esos momentos, creo que era vice-comodoro y segundo jefe de la Fuerza Aérea, que gobernaba la provincia de Santa Cruz. Habíamos mantenido un breve intercambio telefónico que terminó cuando le corté el teléfono. En ese momento nuestro estudio llevaba juicios contra contratistas de obra pública de dicha fuerza y concesionarios de servicios de la Agrupación Aérea. Me veo todavía, después de tanto tiempo, prestando declaración ante el oficial instructor de la Policía y recolectando firmas de repudio para una solicitada por el atentado.

Y recuerdo también una memorable entrevista con el entonces jefe de Policía, un teniente coronel de apellido Claro, ya que era el Ejército el que manejaba la seguridad y la inteligencia. Con él mantuve una conversación tensa, por mis declaraciones, que involucraban a un oficial de otra fuerza y nuestra decisión de publicar una solicitada. Sí, aunque parezca mentira, no se aceptaba ni siquiera la publicación de solicitadas denunciando atentados.

Lejos estaba de pensar en esa oportunidad (año 1980) que la explosión en la AMIA me devolvería al Brigadier Antonietti, 14 años después, con el cargo de Secretario de Seguridad de los argentinos. Y más aún lejos estaba de imaginar que en 1996 iba a formar parte, como senadora nacional y luego como diputada, de la Comisión Bicameral de Seguimiento de los atentados de la Embajada y la AMIA.

Mi participación, que se extendió hasta la finalización de la Comisión en el 2001, estuvo signada siempre por honrar la memoria, encontrar la verdad y que se haga justicia. Los primeros tiempos nos fuimos interiorizando de los hechos, de las circunstancias, de la tragedia, el testimonio de los familiares, de testigos, etc… Luego comenzaron a desfilar por la Comisión todo tipo de personajes, hipótesis, teorías, al mismo tiempo que cada vez más crecían las contradicciones, las falencias, los "errores". Más tarde, y en plena campaña política presidencial, el plantar pruebas, la desaparición de otras. En fin, la confusión, la tergiversación, el ocultamiento o la "aparición" de "pruebas" como método permanente.

Cada vez más, en lugar de aclarar, todo se oscurecía. Se complicaba y crecía la sensación, al menos en mí, de estar en un teatro de operaciones de la política nacional e internacional en el que a pocos le importaban las víctimas y mucho menos la verdad. Tal cual lo declaré más tarde como testigo en el juicio oral.

La tensión crecía y las discusiones también, y mi percepción de estar frente a la "fabricación de un juicio" fue creciendo hasta transformarse en convicción. Ocurre entonces un hecho determinante, como fue la memorable reunión donde declaró el Dr. Claudio Lifschitz, quien fuera Secretario del juez Juan José Galeano, y diera cuenta de las graves irregularidades cometidas por el juez y varios de sus funcionarios.

En esa declaración, que duró horas, fue como si de repente todas las piezas de un rompecabezas que no podía armar se unieran para llegar a una sola conclusión: estábamos ante el fraude material y procesal más importante del que se tenga memoria. Tan importante fue esa declaración, que a raíz de la misma se inicia una segunda causa por encubrimiento contra los funcionarios que se desempeñaban en la época del atentado.

Podría contar numerosos hechos y discusiones, pero todo se condensa en el tercer informe de la Comisión, que firmé en soledad y con disidencia total, afirmando que ya no tenía dudas, que nada de lo hecho y actuado por el juez Galeano pasaría por la prueba del juicio oral y público. Ya se sabe, los papeles aguantan cualquier cosa, las pruebas son otra cosa.

Desgraciadamente no me equivoqué. En el año 2004 el Tribunal Oral Federal Nº 3 demolió, literalmente, el expediente de Galeano, y todo volvió a fojas cero en la causa principal.

Sin embargo, en el año 2000, se inicia formalmente la causa de encubrimiento a raíz de las declaraciones públicas del Dr. Lifschitz. La causa estuvo paralizada durante años y el juez a cargo Claudio Bonadío fue apartado, recayendo la misma en el juzgado del Dr. Lijo. Hoy, después de casi ¡15 años! de iniciada la causa de encubrimiento y 12 excusaciones de magistrados, se presume que "posiblemente" (el encomillado no es casual) se inicie el juicio oral y público este año. Los imputados son:


  • Juan José Galeano (ex juez): por los delitos de peculado por malversación de caudales públicos, coacción, falsedad ideológica de documento público, privación abusiva de la libertad, encubrimiento, violación de medios de prueba y prevaricato.
  • Hugo Alfredo Anzorreguy (ex Secretario de Inteligencia): por los delitos de peculado, encubrimiento, abuso de autoridad y falsedad ideológica de documento público.
  • Eamon Gabriel Müllen y José Carlos Barbaccia (ex fiscales): por los delitos de privación abusiva de la libertad agravada, peculado y coacción.
  • Carlos Alberto Telleldín (reducidor de autos), Víctor Stinfale (abogado), Ana María Boragni (pareja de Telleldín), Rubén Ezra Beraja (ex Presidente de la DAIA), Patricio Finnen (ex agente de la SIDE): Por el delito de peculado.
  • Carlos Saúl Menem: por los delitos de encubrimiento, falsedad ideológica, violación de medios de prueba y abuso de autoridad.
  • José Alberto "el fino" Palacios (ex PFA): por los delitos de encubrimiento, abuso de autoridad y violación de medios de prueba.
  • Juan Carlos Anchézar (ex Subsecretario de Inteligencia): por los delitos de encubrimiento, abuso de autoridad y falsedad ideológica.
  • Carlos Antonio Castañeda (ex PFA): por los delitos de encubrimiento, abuso de autoridad, violación de medios de prueba y falsedad ideológica.
Resta indagar a un grupo de secretarios de Galeano y al Dr. Carlos Corach quien fuera sobreseído por el juez Lijo, pero revocada dicha sentencia por la Cámara de Alzada.

Curiosa y sugestivamente, cuando está a punto de iniciarse el juicio oral y público por encubrimiento, largamente demandado por la sociedad en general y los familiares en especial, surge el intento de convertir al Gobierno que más ha hecho por el esclarecimiento del atentado, no sólo en apertura de archivos, relevo del impedimento para declarar por parte de agentes de Inteligencia, asignación de recursos humanos y económicos como nunca antes había contado la investigación, reclamos, presentaciones y actuaciones en el orden internacional y ante la ONU sin precedentes, que ningún otro presidente había hecho. Repito, curiosa y sugestivamente se intenta convertir, 21 años más tarde, en encubridores por tratar de que se le pueda tomar declaración a los imputados iraníes mediante un Tratado Internacional aprobado por ley del Congreso.

Me parece que es demasiado. No se puede violar la ley con la aprobación del Congreso. No se puede violar la ley cuando lo que se quiere es que declaren los imputados, sobre todo porque es la única manera de que la causa salga del estancamiento y retroceso de casi 21 años. O acaso no se recuerda cuando en cumplimiento de las alertas rojas logradas durante nuestro gobierno contra los iraníes acusados fue detenido por Interpol en Londres el ex Embajador iraní ante Argentina Heidi Solimanpur, y la justicia inglesa lo liberó por falta de pruebas debiendo pagar la Argentina USD 25.000 de indemnización.

Podría mencionar las recientes declaraciones del ex Director General de la Interpol que intervino en toda la etapa de las alertas rojas u órdenes de detención o del Departamento Legal que opinó sobre el Memorándum, diciendo que era conveniente para el esclarecimiento del atentado.

Pero creo que lo más importante es advertir que se intenta hacer con el juicio de encubrimiento lo que se hizo con el juicio principal 21 años atrás: desviar, mentir, tapar, confundir. Si en aquel juicio "desaparecían" los cassettes que probarían que la SIDE estaba al tanto de que se estaba preparando un atentado, ahora "aparecen" cassettes de personajes públicamente simpatizantes de Irán a los que ni siquiera es necesario intervenir un teléfono para saber lo que hacen o lo que piensan. Basta con encender la radio y escucharlos, o mirar televisión y leer los diarios.

Y aquí es donde comienzan los interrogantes:

¿Quién fue el que ordenó volver al país al fiscal Nisman el día 12 de enero, dejando inclusive a su pequeña hija sola en el aeropuerto de Barajas, interrumpiendo vacaciones familiares y licencia en el trabajo que habían comenzado el 1º de enero y debían finalizar más allá del 20?

¿Quién puede creer que alguien que tenía tan grave denuncia institucional contra la Presidenta, su Canciller, que profesa la fe judía, o contra el secretario general de una organización juvenil que cuando ocurrió el atentado estaba en 5º año del secundario, se fue de vacaciones y de repente las interrumpe y en plena feria judicial, sin avisarle al juez de la causa, presenta una denuncia de 350 fojas que evidentemente debía tener preparadas con anterioridad?

¿O será que alguien se las dio cuando volvió? Que por una de esas raras casualidades es al día siguiente de la marcha en Francia por los actos terroristas en París.

¿Es casualidad también que ese mismo día 12, que el fiscal regresa imprevistamente al país, el diario Clarín titula: “Más de 4 millones, de pie contra el terror en Francia”.?



¿Es casualidad que al día siguiente, martes 13, y casi secuencialmente, el mismo diario titule en su tapa: “Timerman recibió orden de no asistir a la gran marcha en París”? Desmentida por la presencia del Canciller y nuestra Embajadora en la marcha.



¿Es casualidad que el miércoles 14 el fiscal presenta ¿su? escrito de 350 páginas sin avisarle a Canicoba Corral, juez de la causa principal, y directamente las remita al juez Lijo? Sí, el mismo que sobreseyó a Corach por encubrimiento.

¿Es casualidad que la tercera tapa secuencial de Clarín sea precisamente este hecho?



¿Cómo pueden decir que el fiscal volvió porque temía que la Procuradora lo removiera de su cargo si el propio Nisman admitió, nada más ni nada menos que en TN (el cable del monopolio y feroz detractor de la Procuración), que la Dra. Gils Carbó lo llamó para ofrecerle más protección y si necesitaba más custodia?

Como decía al principio: interrogantes que el Poder Judicial DEBE investigar, como también el hecho de que sea un empleado de la fiscalía el que le suministra el día sábado el arma calibre 22 que le provoca la muerte. ¿Para defensa? ¿Un arma calibre 22? Cuando el fiscal vivía en la Torre Le Parc de Puerto Madero, con sistemas de vigilancia inteligentes, con códigos de ingreso, monitoreo de cámaras y custodia constante de Prefectura, y contaba además con custodia propia de 10 agentes de la Policía Federal.

Hoy más que nunca, no se debe permitir que una vez más se intente hacer con el juicio de encubrimiento lo que ya se hizo con la causa principal. Porque se descubrirá a los autores del atentado cuando se sepa quiénes los encubrieron. En Argentina todavía debemos remarcar lo más obvio y simple.

Creo que los argentinos nos merecemos no ser tan subestimados en nuestra inteligencia y mucho menos cuando 85 víctimas y sus familiares todavía esperan justicia después de 21 años.

Cristina Fernández de Kirchner
Presidenta de la Nación Argentina