Ante el chantaje, más soberanía y más inclusión

17.06.2014 | Nacional

Ante el chantaje, más soberanía y más inclusión

Nuestro país ha sufrido la agresión de un fallo injusto e irresponsable. Injusto porque castiga a una Nación que cumple fielmente con sus compromisos internacionales; que acordó con el 93% de sus acreedores y cumplió estrictamente las obligaciones emanadas de esos acuerdos; que sostuvo y sostiene su decisión de seguir negociando, incluso con la ínfima minoría que se viene negando a reestructurar la deuda en términos lógicos y racionales.

Pero el fallo avalado por la Corte de los EEUU es además irresponsable, porque no se hace cargo de los enormes riesgos que plantea al orden mundial la crisis que afecta a muchos de los países centrales. Con las decisiones tomadas por la Justicia estadounidense se convalida la ambición de los grupos financieros por encima de la Soberanía argentina y de cualquier otra nación del planeta.

La Corte Suprema de los EEUU sabe que al dar vía libre al fallo del juez Thomas Griesa está avalando una disposición con pretensión colonial, que avanza sobre los derechos soberanos de nuestro país y de la enorme mayoría de bonistas que aceptaron la propuesta de nuestro Gobierno y entraron al canje. Pero, además, con esta decisión se le guiña el ojo a un modelo mundial de negocios que busca consolidar una forma de dominación global financiera y extender un paradigma económico basado en el hambre y la desocupación de cientos de millones en todo el planeta.

Nuestra presidenta Cristina Kirchner ha sido clara: Argentina honrará sus deudas. Cumplirá sus compromisos con quienes aceptaron negociar respetando nuestra soberanía. El Estado argentino está dispuesto, además, a incluir en una nueva negociación al puñado de especuladores que apostaron a su capacidad de lobby para obtener dividendos insólitos por bonos comprados en precio de subasta cuando nuestro país pugnaba por salir de la crisis más profunda de su historia. Lo que no haremos de ningún modo es arrodillarnos ante los mismos que llevaron a la Patria y al Pueblo argentino a la etapa más amarga de su historia.

No nos enfrentamos a decisiones sencillas. El establishment financiero internacional no nos perdona el exitoso canje de deuda de 2005 y 2010, con una importante quita. No están dispuestos a tolerar que Argentina ni ningún país del mundo sea capaz de crecer y desarrollarse con inclusión y equidad, de espaldas a las ambiciones del capital financiero especulador y de frente a las necesidades y los intereses de sus pueblos.

Por eso, es imprescindible que el espíritu de defensa de los intereses nacionales que primó en la delegación parlamentaria que viajó la semana pasada a Washington impregne a la totalidad del arco político para que sea contundente el apoyo a las iniciativas que tome el Gobierno orientadas a sortear de la mejor manera posible los problemas desatados por el fallo. La especulación política que cualquiera pretenda hacer en esta encrucijada histórica será funcional a los intereses de los fondos buitres y marcará severamente las posibilidades de crecimiento de nuestro país y nuestro pueblo.

Convocamos al conjunto de la dirigencia política y social de Argentina a cerrarle el paso a los fondos buitres que pretenden avasallar nuestra Soberanía y también a impedir que los responsables de la crisis y la miseria que dejamos atrás se filtren para volver a condenar a Argentina a un destino que no deseamos ni merecemos.

Estamos en excelentes condiciones de seguir saldando nuestros compromisos económicos con dignidad, en un entorno de crecimiento con inclusión social y ampliación de derechos.

Convocamos al pueblo a no ceder ante el chantaje y a defender lo conquistado desde que logramos terminar con los condicionamientos del capital especulativo. Convocamos a los argentinos y argentinas a no dejarse engañar por ninguna campaña de desinformación y de miedo. Convocamos al pueblo y a sus organizaciones a movilizarse en defensa del país, de su soberanía y de los gobiernos que lo sacaron de la debacle económica y la farsa primermundista, y lo situaron en la compañía del Mercosur, de la Unasur, la Celac, los BRICS y de todas las iniciativas que apuntan a un mundo más justo y más democrático.

Resaltamos el apoyo recibido en la Cumbre de Santa Cruz de la Sierra del G77 más China (integrado hoy por 133 países), en cuya declaración se consigna que los fondos buitre “plantean un peligro para todos los procesos futuros de reestructuración de la deuda, tanto para los países en desarrollo, como para los países desarrollados. Por consiguiente, reiteramos la importancia de no permitir que los fondos buitre paralicen las actividades de reestructuración de la deuda de los países en desarrollo ni priven a los Estados de su derecho a proteger a su pueblo conforme al derecho internacional”.

Saldremos airosos de este chantaje. Tenemos sólidas bases financieras, una relación entre deuda y producto que está en los mejores estándares internacionales, y la mayoría de los indicadores económicos con una innegable solidez.

Pero, sobre todo, tenemos la voluntad política irreversible de no regresar a los años del neoliberalismo. De no volver a aceptar la entrega del patrimonio nacional, la desindustrialización, la fiesta del endeudamiento irresponsable y la timba financiera.

Más que nunca apoyamos la política audaz y patriótica de nuestro Gobierno encabezado por la compañera Cristina. Más que nunca sostenemos que la defensa de nuestra Soberanía, de la independencia económica y el modelo de desarrollo con inclusión social son las herramientas indispensables para alcanzar las soluciones necesarias al problema de la deuda y seguir sosteniendo los logros del proyecto nacional y popular iniciado el 25 de mayo de 2003.

Ante el chantaje de los fondos especulativos internacionales, más Soberanía y más inclusión.


Buenos Aires, 17 de junio de 2014 / Mesa Nacional del Frente Nuevo Encuentro

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